HEPATITIS C

La Hepatitis C se está convirtiendo rápidamente en una de las infecciones más serias que debemos enfrentar. Se estima que solamente más de 4 millones de americanos están infectados con la Hepatitis C. Aproximadamente entre 8.000 y 10.000 personas se están muriendo cada año sólo en los Estados Unidos a causa de la Hepatitis C y se proyecta que este número de víctimas se triplicará durante los próximos 10 años.

El Centro para el Control de Enfermedades (CDC) estima que entre 50% y el 85% de los pacientes infectados con Hepatitis C también desarrollará cirrosis del hígado, y entre el 20% y el 30% de este grupo llegará a necesitar un trasplante de hígado o desarrollará cáncer del hígado. La Hepatitis C se propaga de manera parecida a la Hepatitis B: por transfusiones de sangre, agujas compartidas, relaciones sexuales y personal medico que está expuesto a productos de sangre. De hecho, es aproximadamente 20 veces más fácil ser infectado por la Hepatitis C que por el virus del SIDA (VIH).

Una vez que uno está infectado con el virus de la Hepatitis C, éste tiende a atacar las células del hígado y crea una tremenda cantidad de daño por los radicales libres (estrés oxidativo), que luego conduce a la muerte celular o a mutaciones de las células del hígado. Eventualmente se convierte en cáncer del hígado. El hierro en el hígado aumenta la cantidad de radicales libres producidos por este virus y es la razón por la que muchos médicos quieren retirar la mayor cantidad de hierro posible del cuerpo antes de comenzar cualquier terapia.

La terapia tradicional más común para la Hepatitis C es el uso de alfa-interferón (básicamente un impulsor inmunológico). Si esto falla, los doctores tratarán Ribavirin (un medicamento antiviral). Sin embargo, ambos tratamientos tienen efectos secundarios perjudiciales e índices bajos de respuesta. Aún en los casos con una respuesta positiva al tratamiento, muchos pacientes tendrán recurrencias de la enfermedad. Es por esto que los pacientes son seleccionados cuidadosamente para el tratamiento y por ello muchos otros rechazan el tratamiento tradicional.

Muchos pacientes con Hepatitis C han elegido convertirse en impulsores agresivos del fortalecimiento del sistema inmunológico natural del cuerpo y del sistema de defensa antioxidante. Esto se logra de la mejor manera por medio de la nutrición celular. Tanto si una persona escoge usar la terapia tradicional o no, aplicar los principios de la nutrición celular con ciertos optimizadores le da una mejor posibilidad de controlar o revertir la enfermedad y, por lo tanto, proteger el hígado.
Recomendaciones Mínimas
Suplemento Nutricional Desayuno Comida Cena
Suplemento Antioxidante
2 2
Suplemento de Minerales
2 2
Extracto de Semilla de Uva
1 1
Coenzima Q10
1 1
Recomendaciones Óptimas
Suplemento Nutricional Desayuno Comida Cena
Suplemento Antioxidante
2 2
Suplemento de Minerales
2 2
Suplementos de Calcio/Magnesio
2 2
Ácidos Grasos Esenciales
1 1
Extracto de Semilla de Uva
2 2
Coenzima Q10
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Recomendaciones de suplementos para los niños

Es recomendable que los niños entre 2 y 8 años o, con un peso inferior a 23 kg, tomen una cuarta parte (1/4) de los nutrientes recomendados.

Los niños entre 9 y 16 años o, con un peso entre 23 y 50 kg, pueden tomar la mitad (1/2) de los nutrientes recomendados.